HISTORIA

La datación por Carbono 14 de las reliquias Dixon arroja un resultado contradictorio en la antigüedad de la Gran Pirámide.

Josep GuijarroJosep Guijarro

Periodista y escritor

Viernes, 9 de Abril de 2021 (17:57 CET)

El ingeniero Waynman Dixon y el médico y aventurero James Grant encontraron en 1872 los únicos artefactos egipcios en la Gran Pirámide de Gizá.

El hallazgo tuvo lugar en la Cámara de la Reina. Mientras hurgaban en los mal llamados canales de ventilación, salieron a flote lo que parecían herramientas: una pequeña bola de dolerita, un gancho de cobre y un fragmento de madera de cedro. Fueron bautizadas como las “reliquias Dixon”.

El gancho y la bola fueron donadas al Museo Británico tras su hallazgo y la pieza de madera formaría parte de las colecciones del doctor Grant en la Universidad de Aberdeen, en Escocia.

¿Podían ser objetos modernos de los exploradores que se acercaron a la pirámide o, por el contrario, estaban vinculados a la construcción faraónica desde su construcción?

dixon relics

 Parte de las dudas se disiparon en 1993, cuando una sonda robotizada penetró por los “canales de ventilación” de la cámara de la reina y constataron como los fragmentos de cedro formaron parte originalmente de un objeto de madera mucho mayor. Dicho esto, los fragmentos de madera podían resultar clave para la datación de la Gran Pirámide del rey Keops ya que la madera es susceptible de ser fechada mediante el radiocarbono.

Ni Dixon ni Grant podían imaginar la importancia de su hallazgo en el siglo XIX pues la técnica del carbono 14 no empezó a aplicarse hasta 1949 por parte del químico estadounidense Willard Libby. Pero había un problema: los fragmentos de madera habían desaparecido.

De hecho, han estado perdidos más de 70 años hasta que, por casualidad, el asistente curatorial de la Universidad las encontró en el interior de una caja de puros con la antigua bandera de Egipto y parecía estar en la colección incorrecta. 

Las restricciones derivadas de la pandemia por el Covid-19 han retrasado la datación con radiocarbono hasta ahora. Según publica la revista Current World Archaeology la madera data entre los años 3341-3094 a.C., es decir, unos 500 años antes de la construcción de la Gran Pirámide en el reinado del faraón Keops.

El faraón Keops reinó entre los años 2589 y murió joven, en el 2566 a.C. 

No es una cuestión menor porque el Canon de Turín (un controvertido papiro con la lista de reyes que abarca toda la historia de Egipto), le asigna 23 años de reinado, Heródoto 50 años y Manetón 63, en la misma línea que el epítome de Julio Africano y la versión de Jorge Sincelo. Si esto es cierto, los  arquitectos de la Gran Pirámide tuvieron que colocar la pasmosa cantidad de 230 metros cúbicos de piedra al día, en jornadas de diez horas, para poder culminar la obra. Salvo que, como parecen indicar los isótopos radioactivos… la pirámide ya estuviera allí y Keops sólo la reutilizó, tal como mantengo en mi libro Aliens Ancestrales.

Con todo, los científicos creen que la diferencia en la datación puede deberse a que la madera proviniese del centro de un árbol longevo; O a la escasez de árboles en el antiguo Egipto lo que hizo que la madera fuera guardada y reciclada durante ¡quinientos años!

La datación, en cualquier caso, refuerza la idea de que la pieza de cedro fue dejada allí cuando se construyó la pirámide y no pertenece a exploradores posteriores. 

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